Hay días que salen redondos y el martes fue uno de ellos. Pese a las previsiones meteorológicas que nos hacían esperar otro día más de agua incesante, llegamos a Santiago y pudimos disfrutar de mucho más de lo que esperábamos.

Paseo por sus calles, visita guiada al Parlamento, encuentro con Elena Espinosa, algo de tiempo libre, visita a la Catedral y cerramos con otra visita guiada al Museo de Arte Contemporáneo de Pontevedra.

Una día diferente, en el que los chicos y las chicas se portaron fenomenal y juntos disfrutamos en otro ambiente.